Javier Sierra: Desde que era niño me gustaba preguntar por todo
¿Cuál de tus hallazgos te llevo más tiempo y cuál menos?
Quizá el proyecto reciente que me llevó más tiempo fue el de ver la copia original del mapa de Piri Reis. Desde hace años, los responsables de la Biblioteca del Museo Topkapi ponen toda clase de trabas para mostrar ese tesoro de la cartografía, dibujado sobre piel de animal en 1513, y que muestra zonas de América del Sur que aún tardarían décadas en ser descubiertas por los españoles. Lo curioso es que el mapa está reproducido hasta en los billetes de banco turcos, posters e incluso monumentos callejeros. ¿Por qué ocultan el original? Aunque a mí me mostraron uno hace unos años, ahora sé que se trataba de una réplica. El original sigue escamoteándose a la opinión pública y nadie da explicaciones por ello.
En cuanto a mi investigación más rápida, no sabría decirte. Muchas se resuelven con sólo descolgar el teléfono; pero también son las menos interesantes.
¿Cómo te definirías a ti mismo?
Como un inquieto hacedor de preguntas. Desde que era niño me gustaba preguntar por todo. Si algo llamaba mi atención quería saberlo todo, y creo que parte de mi actual trabajo debe mucho a aquella actitud.
En tus búsquedas, ¿te has limitado a seguir los pasos de gente que ya lo había descubierto o has hecho tus propias investigaciones?
En algunos casos he tratado de abrir mi propio camino, aunque siempre he sido muy respetuoso con lo que han hecho otros antes que yo. "Caminamos a hombros de gigantes", dijeron los constructores góticos cuando les preguntaban de dónde habían sacado su arte. Y así me siento yo a veces: impulsado por lo que otros hicieron. Ojalá mis escritos estimulen a nuevas generaciones a seguir investigando. A no conformarse con lo establecido.
Hay religiones que creen en que la persona ha vivido en otra época, ¿tú crees en eso?
Si te refieres a la idea de la reencarnación, me parece una creencia fascinante, que explicaría ciertos comportamientos humanos y fenómenos. Pero es muy difícil de probar. Lo han intentado incluso desde universidades. Recuerdo que en 1991 la Universidad de Stanford publicó un trabajo sobre cuatro niñas de Sri Lanka que recordaban sus vidas anteriores y que llevaron a los investigadores incluso a localizar a sus "antiguas" familias. Allí eso es "normal" porque creen en ello; aquí es muy ajeno a nuestra cultura y nuestros niños no obtienen el interés de sus padres si salen con relatos de vidas pasadas...
¿Qué es lo que más te apasiona de la historia?
Que todavía está por contar.
Cada vez que te sucede, como cuentas en tu libro, de gente que te ha guiado hasta algo y te das la vuelta y ha desaparecido ¿Qué impresión te da? ¿Cómo se te queda el cuerpo cuando de repente te das la vuelta y ves que la persona se ha ido sin hacer ruido alguno y sin despedirse?
No pasa muy a menudo, pero cuando ocurre me acuerdo siempre de unos personajes que "inventé" para mi primera novela, "La dama azul". En mi novela eran ángeles pero tal y como los describe el Antiguo Testamento. Esto es, seres de aspecto humano, como nosotros (nada de alas ni halos), que aparecen ocasionalmente para dejarnos un mensaje. Y es que la palabra "ángel" procede del griego y quiere decir "mensajero".
¿Has pasado mucho miedo alguna vez mientras investigabas por el mundo?
En varias ocasiones. Sobre todo la noche que pasé sólo en la Gran Pirámide, tratando de comprender cómo se sintió Napoleón Bonaparte cuando pernoctó allí en 1799.
¿Qué serías tú sin dedicarte a esto? ¿Alguna vez te lo has imaginado?
No. Porque desde muy niño quise dedicarme a viajar y contar. A eso lo llamamos vocación y sabes que la tienes cuando al preguntarte algo como eso, en tu fuero íntimo una voz dice que no podrías ser ninguna otra cosa.
La historia está llena de enigmas, ¿te sientes satisfecho de haber escrito libros descifrando algunos de los muchos enigmas?
Lo cierto es que cuanto más escribes sobre enigmas de la Historia, más te das cuenta de lo mucho que queda por hacer. No me siento satisfecho, sino preocupado por el largo camino que tengo que recorrer... Que quiero recorrer.
¿Qué es lo que más te gusta de lo que haces?
Conocer de primera mano lugares, personas y documentos que cuando era sólo un niño ilustraban mis lecturas. Es un sueño.
¿Podrías contarme algo de los proyectos que llevas ahora entre manos?
Estoy trabajando en una novela relacionada con Jerusalén, pero no me gusta hablar demasiado de ello. No es superstición. Es que las palabras le atan a uno, y no quiero que avanzando detalles de mi novela me aten a una trama sobre la que aún espero poder "mandar" en unos meses.
Alguna vez has pensado por qué Hitler quería los tesoros del mundo judío, si el estaba matando a muchos de ellos, y la tradición cuenta que protege a los judíos de todo aquel que les quiera hacer daño
Porque ambicionaba sus objetos de poder. Hitler soñaba con ser un Alejandro, un Napoleón o un César para la Historia, y todos ellos coleccionaron reliquias de pueblos diversos de las que creían que podían obtener un poder sobrenatural. Es un comportamiento que tiene su lógica: se hace con las reliquias judías, pero desea el exterminio de ese pueblo que se cree "elegido" por Dios y que amenaza su idea de la superioridad aria.
Para finalizar, me podrías contar alguna anécdota de los viajes y descubrimientos que has realizado.
Hay muchas, y las cuento en mis libros.
0 comentarios